No a la sentencia del Tribunal Supremo Libertad para los presos políticos catalanes

Una sentencia contra la libertad de todos, independentistas y no.
El Estado español, a través de su Tribunal Supremo, condena por sedición a los presos políticos catalanes, aplicando penas altísimas, de hasta 13 años de cárcel.
Denunciamos este gravísimo ataque a las libertades fundamentales y al sentimiento de independencia del pueblo catalán.
Los jueces del Supremo al final no han podido aplicar el delito de rebelión. No han podido probar, en efecto, lo que era evidente: las movilizaciones catalanas por el derecho a decidir no han empleado violencia. Sí han tenido que sufrirla, con la represión policial antes, durante y después del 1O. No hay rebelión, pero ha sido por esta imputación que los acusados han estado 2 años en prisión preventiva y no han podido acudir a los Parlamentos, español y europeos, para los que habían sido elegidos, violando sus derechos y los de quienes les votaron.
Sin embargo, el Supremo ha condenado a representantes del pueblo catalán, como Oriol Junqueras, Raül Romeva, Josep Rull, Jordi Turull, Joaquim Forn, Carme Forcadell y Dolors Bassa y a los líderes de la ANC y de Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, a largos años de prisión por el delito de sedición. Se considera sedición, tachándolo de “alzamiento tumultuario”, el ejercicio del derecho de reunión y manifestación. Suponen un hecho y un precedente gravísimos que abren el camino a la criminalización de todo movimiento de protesta contra el orden constituido. No lo decimos solo nosotros, lo dicen expertos juristas y antiguos miembros del Tribunal Supremo.
Sin embargo esta sentencia es también la expresión de la crisis agudísima de la política y del régimen español. Han condenado a representantes parlamentarios en el ejercicio de sus funciones. Han violado sus mismos criterios democráticos. Más en general, demuestran su absoluta incapacidad de gestionar por vía política la crisis de su Estado.
Es una crisis que, entre otras cosas, plantea también la exigencia de pensar un nuevo marco de libre autodeterminación, solidaridad y cooperación de todos los pueblos ibéricos contra este régimen decadente bajo su rancia monarquía.
En lo inmediato, es importante la respuesta de todas las personas sensibles a los valores de justicia y libertad, no solo en Catalunya sino en todos los lugares de la Península. Tanto quienes están a favor, como nosotros, de una República libre de Catalunya, como quienes no lo están, todos tenemos el interés de unirnos para manifestar la defensa de derechos básicos atacados por esta sentencia.

14 de octubre de 2019