Sudán. Los comités de resistencia se comprometen para la prevención

Giovanni Pacini 20 de abril de 2020
80 respiradores y 200 puestos (40 en los hospitales públicos) en Cuidados Intensivos frente a 44 millones de habitantes: son números que pueden dar una idea del extremo peligro que amenaza la población sudanesa en el caso de una difusión del coronavirus en el país.
Devastada por el régimen de Al Bashir, que dedicaba el 90% de sus recursos a los gastos militares, la sanidad pública no es mínimamente capaz de garantizar cuidado y protección para la gente común que, en la gran mayoría de casos, no tiene los medios para acceder a las clínicas privadas. Para ayudar a prevenir el virus han tomado la iniciativa los comités de resistencia, redes de organismos de base que han animado a la lucha primero contra la dictadura de Al Bashir, después contra la junta militar y han asumido funciones de ayuda mutua y reconstrucción de los barrios. Con el alcohol antes utilizado para hacer licores han realizado detergentes, han cosido mascarillas y distribuido materiales en los barrios, en primer lugar a muchos jóvenes que viven en la calle, desplegando además una obra de información sobre el peligro del virus y cómo defenderse. En el país, por fortuna aún poco afectado, hay una gran infravaloración de la situación y la justa desconfianza hacia las instituciones responsables de crímenes atroces, junto a las condiciones de vida muy precarias de muchos, hace que la “cuarentena” y las medidas de “distancia social” a menudo no sean respetadas.