Editorial de SL 59
Crear solidaridad frente a los ataques de los poderosos
Hemos asistido estos días a un nuevo capítulo del esperpento de la política “a la española”, la investidura del nuevo Gobierno del PP con la presidencia de Rajoy, el típico “señor de orden y de bien” de la derecha española que promete continuar y profundizar la senda abierta por parte del Gobierno Zapatero. De este modo ha recortado en la primera reunión del Consejo de Ministros 15.000 millones de euros (incluyendo subidas de impuestos que pagan en primer lugar las y los trabajadoras/es), y en palabras de Soraya Sáenz de Santamaría es “sólo el inicio del inicio”. Un inicio que se dará a través de un camino de espinas compuesto de recortes y ataques permanentes a las exigencias, necesidades y derechos de la gente común. Recortes en educación, en la salud, en las condiciones laborales (los sindicatos institucionales harán en este caso, con una servidumbre bochornosa que ya ha anunciado Cándido Méndez, de correas de transmisión de los ataques favoreciendo la precariedad laboral y la bajada de los salarios), en los gastos de ayuda a las personas dependientes, en el cierre y/o privatización de las casas de acogida de mujeres víctimas de la violencia machista, como ya ha hecho el Gobierno del PP en Castilla la Mancha, en la no contratación de médicos/as, enfermeras/os, personal sanitario, profesores/as…
Ahora bien, no se recortará en el regalo de decenas de miles de millones de euros a la Banca, ni en el pago de la deuda, ni en los gastos en el ejército español que mantiene sus tropas en la ocupación de Afganistán, o en la Policía y la Guardia Civil que patrullan las fronteras (¡incluso en las costas de Senegal y Mauritania!) y persiguen a las personas simplemente por su color de piel y por no ser ciudadanos de la Europa fortaleza y blanca. Europa fortaleza de los poderosos, además de ser enemiga de la solidaridad humana, es una especie de barco a la deriva irreversible, que en su loca ruta al abismo amenaza con arrastrarnos al mismo tiempo que emana asesinabilidad, racismo, egoísmos e insolidaridades por doquier. Los ejemplos de racismo asesino, desde Florencia a Barcelona, que tratamos en este periódico son un triste y emblemático síntoma de esto.
Por eso es fundamental empezar a construir y a crear un proyecto digno de pioneros. Conscientes que nos afecta la deriva irreversible de este sistema y sus ataques, no somos ajenos a él; sabiendo al mismo tiempo que es esencial la elección de sustraernos a los límites impuestos por el barco amenazador y en decadencia que representan el Estado y los capitales formas emblemáticas del dominio de los poderosos. Pioneros porque elegimos una alternativa por fuera de este sistema. Pioneros positivos de una alternativa de protagonismo solidario. De solidaridad antirracista, de hermandad femenina, en los barrios, con los pueblos que emergen y nos dan ejemplos extraordinarios como en las revoluciones de la gente común que discurren desde Siria a Egipto sin olvidar Yemen, como recordamos en el especial de este periódico y discutiremos en el meeting público final de nuestra XI Conferencia. Solidaridad que ayude a preservar y a crear espacios de vida en común a través de la cooperación y el apoyo mutuo frente a la amenaza asesina que connota de un modo auténtico al ADN de este sistema de dominio. Es a esta discusión, a la apuesta por crear un compromiso diferenciado de protagonismo solidario como alternativa al gris esperpento de la política dominante, a la que queremos dedicar nuestra XI Conferencia como Socialismo Libertario, y la que en este periódico dedicamos dos páginas especiales que esperemos puedan ayudar al debate y la discusión con todas/os las/os que estéis interesados en nuestro peculiar y apasionante desafío colectivo.
Jorge Herrero
Madrid, 8 de enero de 2012