Publicamos el comunicado que hemos emitido con motivo de la huelga de trenes del Metro de Madrid.
La huelga llevada a cabo por las/os trabajadoras/es del Metro de Madrid merece toda nuestra solidaridad. Es un ejemplo de cómo la solidaridad y la unidad pueden ser los impulsores y motores concretos que ayudan a defender y conquistar nuestros derechos. Y es el protagonismo en la lucha lo que ayuda a construir dicha solidaridad. Asambleas de más de 4.000 trabajadores discutiendo y eligiendo de manera directa las modalidades y los contenidos de la Huelga son a su vez el mejor modo de alimentar la solidaridad y unidad entre los trabajadores.
Tres días de Huelga en el momento en que escribimos estas líneas, 1 día de huelga con servicios mínimos impuestos por la Comunidad de Madrid (el 50%) y dos días sin servicios mínimos que han paralizado totalmente el servicio de Metro en Madrid. La unanimidad de todos los medios de comunicación, instituciones políticas, “expertos”… es muy sintomática. Para El País es una Huelga con rehenes, para El Mundo todo el peso de la ley tiene que caer contra los huelguistas, para La Razón es una huelga insostenible basada en la coacción, para el ABC esta huelga supone un acto delictivo… En una tertulia de CNN+ un “experto” llamaba al ejército a conducir directamente el Metro. Todos hablan de la coacción de los 7000 trabajadores de metro contra el conjunto de los madrileños. Muchas son las voces que han aparecido en los medios de comunicación de madrileños cabreados por la Huelga del Metro. Público titulaba “Ya me han jodido la mañana los del Metro”. Obviamente es verdad que existe este sentimiento en muchísimas personas, aunque también existe una explícita solidaridad en otros sectores.
Los medios de comunicación al servicio de los poderes económicos y políticos invierten la realidad. No son 7000 trabajadores del Metro los que nos toman como rehenes a los madrileños. Por el contrario son unos pocos ricos y algunos cientos de políticos los que nos toman como rehenes a la inmensa mayoría de la sociedad. A través de todas las medidas drásticas y, estas si, salvajes de recortes de salarios, de pensiones, abaratando el despido, con una población en paro que supera realmente los 5 millones. 1400 personas en España tienen una riqueza igual al 80´5 del PIB, y todavía tienen la cara dura desde los medios de comunicación del sistema de hablar de los trabajadores como privilegiados.
La lucha de los trabajadores del Metro es un ejemplo. Un ejemplo que temen las oligarquías políticas, económicas e ideológicas de este país. La temen porque traza un ejemplo. El de la necesidad de luchar juntos, unidos y con solidaridad recíproca. Para la defensa de nuestros derechos, de lo que es justo, y lo que supone el bien común de la inmensa mayoría de esta sociedad. Por eso es tan importante llamar a la solidaridad con su lucha, difundirla en todos los lugares donde nos encontramos, razonar e impulsar esa solidaridad con nuestros compañeros/as de trabajo, con las personas que nos encontramos en el autobús o en la calle. Hacerlo así es ya un modo útil, justo y necesario de preparar la futura Huelga general del 29-S.
Madrid 1 de julio de 2010.
