La declaración de ETA de ayer es una muestra más del cinismo propio de toda política. Comenzando por el típico inicio, vacío y reiterativo, de los comunicados de ETA en que se autodenominan “organización socialista revolucionaria vasca de liberación nacional”. La lógica y la práctica de ETA durante estos algo más de 50 años de muerte y asesinabilidad ha estado focalizada a obtener espurios objetivos políticos. Más de 800 muertos siembran el camino de este macabro juego donde las personas son simples marionetas que podían ser eliminadas en nombre de presuntos intereses superiores marcados por vanguardias político-militares con pistolas. No hay ninguna reflexión profunda de cara a su actividad terrorista, simplemente se trata de una oportunidad política que lleva al “cese de la actividad armada”, como se expresa en la total ausencia de referencia a las víctimas. Nuestro posicionamiento a favor de la vida nos lleva a condenar la muerte de todas las personas asesinadas por ETA.
La declaración de cese de la acción armada es el resultado antes que nada del progresivo aislamiento de ETA por parte de la sociedad vasca y su propia área de afinidad ideológica. Con el hipócrita eufemismo de “cese de la actividad armada de ETA” se refieren a la actividad terrorista contra personas inocentes mientras se está de compras o caminando por la calle, mientras se iba a visitar a una persona amada o por el solo “delito” de tener ideas contrarias a las de ETA. Aquellos que hoy hablan del cese de las acciones terroristas son los mismos criminales que se han arrogado el derecho de decidir sobre la vida y la muerte de las personas.
A lo largo de nuestra historia como Socialismo Libertario nuestro posicionamiento ético, de principios, socialista revolucionario y libertario contra el terrorismo de ETA y cualquier otro grupo terrorista internacional ha sido nuestro adn a contracorriente de tantos sectores de la izquierda dominada por la lógica propia de los esquemas burgueses de la política, de muerte y de guerra, de negación de la vida y de la libertad de cada ser humano en nombre de una presunta ideología de liberación. Nuestra denuncia de principio del terrorismo desde el punto de vista socialista nos ha caracterizado y diferenciado con respecto a la izquierda de este país, ya sea la izquierda ubicada al lado del Estado y de su represión ya sea a la que tenía simpatía hacia la propia ETA o la que rechazaba condenarla para no "favorecer al Estado" quedándose justamente presa de la espiral entre ETA y el propio Estado. Queremos por lo tanto recordar este recorrido, a contracorriente, hoy cuando la losa que ETA ha supuesto para la vida y la iniciativa de la sociedad, en primer lugar vasca, parece desaparecer.
Después de más de 800 muertos, miles de encarcelados, exilios por doquier, ETA y la izquierda abertzale están listos para integrarse en los aparatos del Estado español. El antiguo enemigo denostado y sacrificable se convierte en el nuevo cobijo: los parlamentos, español y vasco, los ayuntamientos… Los enemigos de ayer se convertirán en los aliados del futuro. Y es que la lógica del terrorismo de ETA ha sido siempre sistémica y burguesa. Comparte con el sistema que decía combatir sus mismos principios y valores, en primer lugar, la consideración de las vidas ajenas como sacrificable. El Estado democrático español ofrece de este modo “cobijo y amparo” a aquellos que decían combatirle.
“El cese de la actividad armada de ETA” salva vidas, muchas personas dejan de estar condenadas bajo la mano arbitraria de ETA. El comunicado de ETA se da en el ámbito de la reciente conferencia de Donosti que ha sido avalada por políticos del sistema como Tony Blair, Jimmy Carter o Kofi Annan. Es significativa, en este marco, la ausencia de representantes del Gobierno del Reino de España. El Estado español tratará de reubicar en su seno a los terroristas del pasado, aunque no hay que olvidar que al Estado español le convenía la existencia de ETA porque la ha instrumentalizado en su propio beneficio. Asimilando toda rebeldía, todo movimiento, con el terrorismo. Ha construido, junto a ETA, una pinza que se ha cernido maléficamente sobre las sociedades de este país de países en el que vivimos. En muchos casos permitió atentados como el de Hipercor, sin desalojar el centro comercial, o qué decir del terrorismo de Estado, de los GAL o del Batallón Vasco-Español, escuadras de la muerte financiada y formada por el Estado democrático español, por los gobiernos sucesivos, desde la UCD al PSOE de Felipe González (del que Rubalcaba fue Ministro de la Presidencia). O las torturas permanentes y sistemáticas en las comisarías y cuartes (recordemos, por ejemplo, el infausto Intxaurrondo).
El cese del terrorismo de ETA es algo muy positivo. Es un cese que puede abrir nuevos horizontes más allá del laberinto y la pinza entre el Estado y ETA. Para nosotros/as, como Socialismo Libertario, resulta esencial realizar una reflexión activa en el camino hacia una autodeterminación social e individual, humana, como afirmación de la vida. Es una reflexión a la que queremos invitar a todos/as en nombre de una búsqueda de liberación común. Nuestro posicionamiento se coloca fuera del enfrentamiento sangriento entre Estado y terrorismo que son dos auténticos monstruos gemelos. Nosotros elegimos la vida y nos comprometemos por la vivibilidad, contra cualquier asesinabilidad, en nombre de nuestro humanismo socialista, para construir fuera y contra del sistema y de todas las organizaciones terroristas, que son hijas legítimas de éste.
Madrid 21 de octubre de 2011



