Publicamos un comunicado (traducido del italiano por nuestros/as compañeros/as del GUS de Argentina) que Socialismo Rivoluzionario de Italia ha publicado a propósito de los recientes acontecimientos en Plaza Tahrir en Egipto
Egipto - Siria: con la revolución de la gente común
Paremos la represión militar
Defendamos la esperanza de Plaza Tahrir
En Egipto estamos probablemente en los comienzos de una nueva fase, no exenta de contradicciones, de la revolución. Se trata de acontecimientos enormes, de los cuales son protagonistas millones de nuestros semejantes y que, por miedo y cálculo interesado, los poderes políticos y los medios de información ocultan o reducen a noticias de segundo orden.
Lo que acontece remite a los grandes cambios disparados por la oleada revolucionaria que se inició a principios de año y que ya barrió a dictadores que dominaban desde hacía décadas, como Ben Ali en Túnez y Mubarak en Egipto. Frente a la arrogancia de la junta militar que está en el poder tras la caída de Mubarak, miles de personas en estos días se manifestaron en El Cairo y en otras ciudades egipcias. Contra ellos se desencadenó una represión feroz de parte del régimen con Tantawi a la cabeza. Es el verdadero rostro de la democracia que está naciendo en Egipto bajo la égida de las cúpulas militares y con el apoyo de todas las grandes potencias. La televisión se puso bajo el control de los jerarcas y se arrestó a decenas de jóvenes y activistas que buscaban llevar adelante iniciativas de libertad y defensa de las condiciones de vida de las personas. El rol prepotente y asfixiante de la junta militar y las maniobras de los partidos políticos han producido divisiones entre la gente común, reavivando intrigas para oponer a los creyentes de diferentes religiones, alimentado actitudes reaccionarias hacia las mujeres. En una palabra, están tratando de atacar lo más importante y bello que representó la comunión espontánea en Plaza Tahrir en febrero pasado, su obra elemental pero significativa de pacificación y unificación, el protagonismo popular.
A pocos centenares de kilómetros, mientras tanto, el pueblo sirio comenzó en estos meses un heroico recorrido de movilizaciones extendidas en muchas ciudades, protestas, autoorganización de la resistencia y de la vida contra el déspota Al Assad y su régimen ya completamente militarizado.
En el curso de estos meses, en Siria mujeres, hombres y niños de cada religión y etnia han desafiado la violencia asesina de Al Assad en un régimen bajo el cual algunos jóvenes fueron bárbaramente asesinados por rehusarse a cantar loas al presidente criminal. Hoy en las filas del ejército sirio son siempre más numerosos los desertores que desafían la muerte con tal de no dispararles a sus propios hermanos y tratan de defender a los civiles del régimen genocida.
Egipto y Siria muestran cómo es la revolución de la gente común: espontánea, pacificadora y capaz de luchas heroicas contra la opresión, fuente de unificación, expresión de un protagonismo de las personas y de un nuevo posible modo de vivir juntos. Por otra parte, nos muestran también el cinismo y el fracaso del sistema democrático. Un sistema en el que la manipulación de la información llega a ocultar acontecimientos fundamentales, y en el que la rapidez del intervencionismo en Libia para buscar instaurar una democracia petrolera va de la mano con la aceptación de las matanzas en Siria. Es evidente que las exigencias de libertad, diginidad y justicia de la gente no podrán ser satisfechas tampoco en Egipto ni en las próximas elecciones, en la cual mucha gente deposita una esperanzas que respetamos pero no compartimos, ni por un intento de "salvación nacional" con los militares, en nombre de la cual los Hermanos Musulmanes se retiran de la manifestación contra el régimen militar. Ahora más que nunca es necesaria la más amplia solidaridad, también aquí en Italia, con la gente de Egipto, de Siria y de otros pueblos que lucha por la libertad y la dignidad. Ser solidarios es inseparable de buscar aprender los significados universales de estos recorridos para quien se preocupa por el mejoramiento de la vida para todos y cada uno.
Apoyamos, como parece hacer la gente en El Cairo y en Egipto, la reaparición de la presencia popular en Plaza Tahrir y la posibilidad de que a través de este camino se pueda parar a los asesinos y hacer crecer una libre autodeterminación de los pueblos y la esperanzas de una convivencia pacífica y benéfica entre sí.
22-11-11 14.00 hs.
Socialismo Rivoluzionario
La Comune


