La revolución de la gente común en Siria está atravesando en estas semanas, días y horas momentos muy importantes y decisivos. El domingo 11 de diciembre empezó una huelga en Siria contra el régimen. Una huelga que ha tenido un éxito cuasi total en Homs, Hama, Idleb, Dera´a, y también en los pueblos y barrios periféricos de Damasco, en el sector comercial de Alepo o en algunas fábricas textiles de esta ciudad. La participación ha sido muy importante por parte de los estudiantes de las universidades públicas de Damasco, Alepo, Al- Baaz (Homs) y Tishreen (Latakia).
La multiplicación de las huelgas y de los actos de desobediencia puede indicar un crecimiento benéfico de la revolución en la difícil encrucijada que se encuentra sometida a la brutal represión del régimen de El Assad. Una huelga que ha sido auto denominada como huelga de la dignidad, al respecto, la Coordinadora de los Comités Locales reivindica el carácter de una revolución que está en las manos de sus protagonistas, una revolución de cada ser humano para lograr una vida decente y donde cada persona tenga la posibilidad de elegir libremente. Una revolución que ha implicado un renacimiento iniciado por los niños de Deráa que escribieron en marzo: “el pueblo quiere la caída de régimen”.
Al mismo tiempo es muy importante para nosotros/as la crítica a toda intervención militar de las potencias democráticas occidentales y de cualquier otro Estado de la zona. Su único fin es la opresión y el control contrarrevolucionario de la liberación popular. Sus medios implican matanzas ingentes como demuestra no sólo Libia sino también Irak y Afganistán. En un contexto donde se está debatiendo acerca de la intervención extranjera, nos parece importante la reivindicación que la Coordinadora de Comités Locales hizo en noviembre a favor de la auto determinación de la revolución, de la solidaridad con el pueblo palestino y de anuncio que no iban a sustituir una dominación dictatorial por otra extranjera.
La iniciativa libre y común, de auto determinación popular e independiente, unitaria entre todas las confesiones religiosas, ideales, étnicas, el carácter pacificante de la revolución que implica también la necesaria auto defensa común contra el régimen asesino de El Assad (con el asesinato de más de 5.000 personas, de las que casi 300 son niños) configuran las cualidades más destacadas de la revolución de la gente común en Siria, como punta más elevada, en estos momentos, de la oleada revolucionaria iniciada hace un año en el sur de Túnez. Reivindicamos con mucha fuerza estas cualidades y este coraje y por ello llamamos a desarrollar del modo más determinado, constante y decidido posible la solidaridad con las mujeres y hombres en revolución en Siria. Es desde estas premisas ideales y humanas, desde esta solidaridad, bajo la que acudiremos e invitamos a la manifestación de Madrid del domingo 18 de diciembre desde Plaza Benavente a la Embajada Siria en Madrid.
Madrid, 16 de diciembre de 2011.


