
EDITORIAL: ocio y reflexión no son antagónicos
Un nuevo curso toca a su fin. Como siempre, en estas fechas, parece que la activi- dad “normal” se ha ralenti- zado y todos y todas esta- mos más dispuestas y dis- puestos a rebajar el estrés y aprovechar el buen tiempo, disfrutar el cambio en la na- turaleza, el mayor tiempo li- bre (aunque se siga traba- jando) para estar juntos, y divertirse, descansar y refle- xionar. Se acaba un curso, y como el año pasado, y el otro, y el otro, cada vez más a menudo, nuestra especie está muy presente y, para nosotros y nosotras no es in- diferente ni ajeno lo que le ocurre, lo que piensa, lo que siente, lo que espera. El año pasado, julio fue el mes de los y las protagonistas de la lucha por la libertad en Irán, y este año, lo ocurrido en Haití, y las iniciativas que se han desarrollado para la solidaridad han sido muy importantes, para estrechar lazos, para saber más de las personas, de sus culturas, para seguir conociendo. También Gaza sigue en nuestros corazones y en nuestras mentes, como en muchas personas de bien, que se han solidarizado con Palestina y se han indignado y radicalizado contra Israel. Intentar concebir, vivir y construir una solidaridad permanente y duradera, co- mo nos dice Francesca Fabeni en el editorial de US nº 18 que te estamos ofre- ciendo en este mes, no sólo en los momentos de la emergencia, sino como pen- samiento continuo y benéfi- co de lo que podemos ser como humanidad, ha sido un importante aliciente, a pensar y desarrollar en la cotidianidad. Esperemos que el artifi- cial sentido comunitario –a veces muy negativo– que han inducido respecto al fútbol en este país (en torno al Mundial), quede en eso, en algo efímero y no tenga connotaciones xenófobas y racistas como han empeza- do a aparecer. Por el contra- rio, y en pos de un senti- miento de identidad y perte- nencia más amplio, de toda la humanidad, podemos re- flexionar y debatir respecto a nuestras capacidades para jugar y divertirnos, para competir deportivamente, sabiendo que lo que algunos llaman el deporte más boni- to del mundo, se ha conver- tido en un negocio, y como en otros momentos, en una fácil identificación “nacio- nal”, muy peculiar, en este caso –una selección mayo- ritariamente catalana, parca en palabras y comedida, a diferencia de todos los me- dios de comunicación– pero igualmente perniciosa, ex- cluyente y engañosa. Anhelamos el ocio y el tiempo libre, para descansar pero también para dedicar- nos a algunas cosas que nos gustan y a las que no pode- mos dedicarnos el resto del año con el mismo empeño. Leer las novelas que se nos han ido acumulando. Aprovechar para volver a algunos clásicos. Visitar pi- nacotecas y conciertos al ai- re libre. Visitar a los amigos y amigas. Festejar juntos y juntas el verano. Ir, como estamos haciendo desde aquí, a la Casa de la Cultura, al maravilloso va- lle vallombrosiano y parti- cipar en interesantes y su- gestivas conferencias e ini- ciativas. Aprender otros idiomas. Es extraordinario lo que podemos proponer- nos y realizar en pocos días, cuando nos damos cuenta, de que el tiempo, aunque li- mitado, nos pertenece, po- demos decidir qué desarro- llar, qué realizar. En este periódico encon- trarás también algunas ofer- tas de ocio, cultura y refle- xión, y ofertas de cuader- nos, libros y revistas para conocer y discutir juntos. Para nosotros y nosotras es- te periodo es también tiem- po de planes y proyectos: qué próximos libros podre- mos editar, qué revistas, qué cuadernos, y proyectos de construcción; en cuántos lu- gares podremos ofrecer nuestro proyecto, cuántas personas podemos conocer, cómo se irá concretizando el tejido de una alternativa so- cialista, libertaria, revolu- cionaria, inspirada en el hu- manismo socialista, que va- ya poniendo las bases para una nueva manera de enten- der la vida y el compromiso, por fuera de la política y de sus lógicas. Son planes que queremos extender a todos y todas las interesadas.
Anabel Cubero













