EDITORIAL
Frente a la bancarrota burguesa y estatal
No nos pueden representar.
Protagonismo activo y solidario
Estamos viviendo una época llena de cambios humanos decisivos. El futuro de nuestro tiempo presente será el resultado de las elecciones, deliberaciones, voluntades que seamos capaces de suscitar y sedimentar desde ahora. A partir de la orientación general y el programa que nos guíe en la búsqueda del futuro.
Escribimos esta editorial una semana antes de unas elecciones que darán una victoria, con toda probabilidad, al PP. Pero más allá de los tiempos electorales, es importante cómo buscamos una alternativa global a este sistema irreversiblemente en decadencia. Como dice, con una prepotencia típica de los de su clase, Miguel Martín, presidente de la Asociación Española de la Banca, no hay que preocuparse de las elecciones, ya que si el “Gobierno no hace el programa (que tiene que hacer) se lo van a hacer”. En esta frase se resume con un cinismo ruin el meollo de la democracia decadente (muy alejado de la idea del 15M de que es posible corregir los excesos del sistema con una ley electoral diferente), votemos lo que votemos, el resultado serán ataques a las condiciones de vida de las personas. A las pruebas nos remitimos. Tenemos que recordar, ya que a veces en medio de la propaganda electoral se olvida, que en un par de años el gobierno de Zapatero no ha parado de recortar derechos y conquistas sociales: reducciones salariales, reformas laborales donde te pueden despedir legalmente por ponerte enfermo, recortes drásticos en las pensiones, la posibilidad de encadenar ilimitadamente contratos temporales, acuerdos con Estados Unidos para ceder la base de Rota como escudos antimisiles, mientras se bombardeaba Libia o se asalta Afganistán.
Al mismo tiempo que ha regalado 140.000 millones a la banca, ha reducido el impuesto de sociedades a más de 40.000 empresas y ha invadido las calles de policías (por mandato del otrora ministro del Interior Rubalcaba) para detener y expulsar a nuestros hermanos inmigrantes. En las Comunidades Autónomas rige lo mismo, la democracia que se enfrenta a nuestras necesidades existenciales básicas: en Catalunya se han cerrado por doquier ambulatorios al mismo tiempo que se reducen las urgencias; en Madrid se asiste a profundos recortes en educación y sanidad.
Un sistema de opresión y una democracia decadente al servicio de los poderosos, que funciona con mecanismos irrefrenables (los de la opresión política y militar, los de la acumulación de capitales y de la riqueza en pocas manos) que ya no son capaces de gobernar. Es un sistema en decadencia que tiende a poner en cuestión las condiciones y las exigencias existenciales de las personas, en sus mismas metrópolis: de Grecia a Italia, de Estados Unidos al Reino de España, donde dieciocho millones de personas viven en la pobreza o en sus aledaños, donde ha habido 350.000 hogares desalojados desde 2008 aunque haya más de 3 millones y medio de viviendas vacías.
Por eso en estas elecciones hemos promovido una abstención activa, y tendremos que analizar su incidencia como índice de desafección.
No nos pueden representar, ninguna de las fracciones políticas y burguesas en lidia en el teatro de las máscaras y de las mentiras de la política electoral y de la bancarrota estatal. Es desde estas premisas como nos tenemos que enfrentar al futuro gobierno reaccionario del PP, como explicamos en el artículo de contraportada del periódico, sabiendo que nuestras posibilidades y fuentes no se encuentran en la mera crítica impotente sino en las esperanzas y en los ejemplos de dignidad que surgen cotidianamente en minorías que luchan por defender exigencias vitales sacrosantas o en los ejemplos multitudinarios de la revolución de la gente común del mundo árabe. Nosotros/as como SL estamos preparando nuestra XI Conferencia en enero del próximo año, una Conferencia muy importante para nosotros/as que se inscribe además en una emersión humana y mundial caótica que encuentra su epicentro y su situación clave, ahora, en Siria y que suscita la esperanza frente a un sistema irreversiblemente en decadencia. Queremos discutir en la Conferencia, y con todos/as vosotros/as, de un proyecto de protagonismo solidario, que se sustraiga a los tentáculos infectados de este sistema. Colectivos de mujeres, antirracistas, de estudiantes, de barrios, de trabajadores/as que ayudando a combatir el más que probable gobierno de la derecha reaccionaria reconstruya un tejido solidario que converja con las subjetividades en lucha y que defienden y defenderán las necesidades básicas amenazadas ferozmente por este sistema. Es el desafío de construir una alternativa con futuro.
Jorge Herrero
Madrid, 13 de noviembre de 2011






















