Ante la tragedia ocasionada por la DANA y la gestión criminal de los políticos. CON TODAS LAS VÍCTIMAS Y SUS FAMILIARES SOLIDARIDAD, APOYO MUTUO, ACOMPAÑAMIENTO EN EL DOLOR

Sobrecogidas y sobrecogidos por las noticias de las muertes, por ahora más de 100, y
desaparecidos, que además en su mayoría podrían haberse evitado. Muchos, muchos
niños y niñas, muchos ancianos y ancianas. Conmovidas y conmovidos por la
generosidad y la fuerza que demuestra lo mejor de las personas incluso en situaciones
trágicas, en primer lugar la de las personas afectadas, que se apoyan mutuamente, que se
buscan, que salvan vidas. Por la solidaridad que llega de los pueblos cercanos, de
jóvenes que se movilizan, voluntarios y voluntarias que se unen a los profesionales,
limpiando alcantarillas, confortando a los damnificados. Son características naturales de
nuestra especie que nos dan confianza. Cuerpos de emergencias civiles y militares y
guardias civiles que cumplen una función diferente a la habitual, rescatando y salvando
vidas aunque no todas. Llegó muy tarde la alerta.
Todavía estamos averiguando qué ha sucedido, cómo ha sucedido, qué ha fallado. Y
conociendo los mecanismos de control y alerta condicionados por la gestión de los
políticos, teniendo en cuenta que la amenaza llega a otras zonas como Tarragona,
Castellón y el sur de Andalucía. En el caso de Valencia, el aviso rojo de gran riesgo fue
lanzado por los organismos pertinentes: la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y
la Confederación Hidrográfica del Júcar. El presidente de la Generalitat de Valencia,
Carlos Mazón, no casualmente del PP, en el que hay muchos negacionistas del
calentamiento global*, desoyó las indicaciones, rebajó la alarma que había lanzado la
AEMET a las 7:36 y más certeramente a las 9:48 horas. El Centro de Coordinación de
Emergencia de la Generalitat (CECOPI) no se convocó hasta las 17:00 horas, cuando ya
había inundaciones. A las 20:12 horas, después de los avisos de alarma, se lanza la
alerta por ¡SMS! (un mecanismo que funciona desde junio de 2022) que dice
“abstenerse de salir de casa». Gran parte de las personas estaban volviendo a su casa
desde el trabajo. Una mortífera responsabilidad política, la cara más atroz de la
decadencia en este país.
Las inundaciones son una constante, todos los años en este país se desbordan ríos, se
pierden cosechas, y lamentablemente, se ocasionan algunas víctimas. Nunca como
ahora.

Los riesgos podrían haberse previsto, visto que es sabido que hay más de 280.000
viviendas en zonas inundables en las provincias de Valencia, Alicante y Murcia y que
los mecanismos de alarma existen, se crearon hace tiempo ante la alerta hidrográfica.
Alerta hidrográfica en general y más en este país, donde al calentamiento global se
añade el urbanismo descontrolado que ha impermeabilizado el terreno, ha usurpado
canales naturales de los ríos incrementado el riesgo de inundaciones. Sumemos a esto el
negacionismo de la derecha y el cóctel es fatal.
Es importante no dejar nuestras vidas a merced de las instituciones. Conocer dónde
vivimos y sus riesgos. Acomunarse en las informaciones «humanas» y no digitales. Y,
sobre todo, solidarizarse, estar juntos, hablarse, sacar conclusiones, abrazarse, tomar
conciencia, tomar en nuestras manos el poder de nuestras vidas y las de nuestras
personas. Esto ahora y siempre es lo más importante, más aún, en este país con
tradición de vida comunitaria y barrial.
Por nuestra parte, como gente comprometida por una vida mejor y mejor cualificada,
por el bien común, queremos hacer llegar nuestro sentimiento de solidaridad y de apoyo
a todas y todos los afectados.

Socialismo Libertario,
Madrid, 31 octubre 2024, 9,00 horas

*El llamado «cambio climático» en realidad es el calentamiento global, o sea, el
resultado de los modelos económicos e industriales desarrollistas que, en el caso del
Mediterráneo, supone un aumento de las temperaturas que crea, según los expertos, las
condiciones para precipitaciones de una intensidad inédita históricamente.