Declaración de nuestros compañeros y compañeras de Comuna Socialista (Argentina) sobre los resultados de las elecciones legislativas del pasado 26 de octubre.

Frente Único de izquierda para defender la vida. Protagonismo alternativo para ser más humanos.

El resultado de las elecciones legislativas confirma las señales propias del derrumbe inhumano de la sociedad. Si bien es necesario sopesar los números contemplando al ausentismo (teniendo en cuenta las más de diez millones de personas que no fueron a votar, LLA sacó el 26% de los votos del padrón electoral total), está claro que una importante porción de gente se inclinó, una vez más, por apoyar –o no ponerle freno– a la opción más reaccionaria, retrógrada, despreciable y peligrosa. A esta banda de la derecha liberticida de corruptos y estafadores enemiga de los más humildes, que defiende furiosamente los intereses de la gran burguesía y de los timberos de las grandes finanzas, que mendiga dólares a la Casa Blanca y festeja las guerras del nazi-sionismo.

Cada vez es más evidente que vivimos en una sociedad disgregada, de extraños y potencialmente enemigos. Un terreno en el que se difunde fácilmente la violencia contra las mujeres y, junto con ello, una creciente insensibilidad ante lo que sucede con los adultos mayores o con las personas con discapacidad. Un resultado del retroceso de las conciencias, drogadas de indiferencia, intoxicadas por los smartphones y por los discursos de odiadores racistas y misóginos. La conclusión de un empobrecimiento cultural mayúsculo que viene de hace tiempo y del que Milei y todos los estafadores, brutos e ignorantes que lo rodean son una impactante expresión, pero a la que lamentablemente mucha gente se quiere parecer. Por eso estamos ante un fuerte retroceso de valores, hasta el punto de que ninguna de las barbaridades cometidas por el gobierno estos dos años ha movido demasiado la aguja en la decisión popular, ni siquiera la presencia de narcos en sus listas de candidatos.

En este mundo donde arrecian las guerras y se derrumba el Occidente decadente, Milei es del partido de Trump. De allí recibió una ayuda inestimable para alcanzar esta victoria. La intromisión del gobierno de los Estados Unidos en estas elecciones fue burda, una oportunidad para que Trump, a la vez que sigue bombardeando barcazas en el Caribe, consolide su amistad de amo-esclavo con Milei y refuerce su intento de hacer de la Argentina una plaza fuerte contra la intromisión de China en Latinoamérica. El gobierno nacional también supo usufructuar el temor social a que todo el débil andamiaje económico ideado por Milei, Caputo y compañía se cayera y se llevara puestos a los sectores más vulnerables.

Ante esta situación, es necesario hacer valer la propia indignación rescatando los aspectos más profundos en los que probablemente se basa: un sentido de bien y de justicia compartidas.

En primer lugar es fundamental que la izquierda se una en un Frente Único en defensa de la vida y de las libertades democráticas en busca de ser un punto de referencia clarificador para las personas que quieren reaccionar. No basta con una buena performance electoral de la izquierda –que saludamos positivamente y hemos apoyado con nuestro voto– porque puede estar unida para alcanzar bancas parlamentarias, pero está agrietada y desorientada en las batallas decisivas. Es importante unirse de manera estable, dar esperanza y ser una barrera de contención fuerte y desde abajo a la avanzada liberticida y a las reformas laborales y jubilatorias que, con la complicidad de los demás legisladores y la burocracia sindical encuadrada en un peronismo cada vez más impopular y en caída libre, ya están preparando. 

Ligado a esto, son determinantes los espacios de resistencia y libertad de los jóvenes, de las mujeres, de los inmigrantes y trabajadores para pensar, decidir y actuar en común. Para estimular y valorizar un protagonismo combativo y no resignarse al torbellino inmoral, triste y decadente que emana de los liberfachos y que se reproduce por abajo. 

Pero lo más fundamental para reaccionar contra este decadente y servil panorama de manera directa y radical es ser más humanos. ¿Acaso el voto a Milei no expresa altas dosis de deshumanización? Se trata de levantar la mirada de las pantallas, de respetar y defender a las mujeres, a los niños, a los ancianos, de darnos cuenta de que todos somos personas con capacidades diferentes y todos parientes de la humanidad común y diferente. Debemos saber que nuestros recursos no son las divisas de Bessent sino la solidaridad, la comprensión, la ayuda mutua, la colaboración y cooperación para hacer frente a las nuevas ofensivas que vendrán contra las libertades y las condiciones de existencia. Construir ámbitos de comunión para que todo esto empiece a vivir cotidianamente puede ser dirimente. 

De todo esto se trata el compromiso que llevamos adelante nosotras y nosotros, de Comuna Socialista, y de esto queremos proponerte discutir para empezar a conocernos.

Más información en la web de Comuna Socialista de Argentina: https://www.comunasocialista.com.ar/