Vecinos de Lanzarote rescatan a inmigrantes.

Los vecinos de Órzola, pequeño pueblo de pescadores de Lanzarote, la pasada noche del martes no han dudado en lanzarse al agua al oír los gritos de decenas de mujeres, niños y hombres desde una patera que volcó en los escollos de la costa. Se esforzaron con extenuación trazando una cadena humana, con apenas luz de sus móviles, para ir sacando a las personas del agua. Los testimonios nos emocionan por la determinación con que llevaron a cabo el rescate: “Ni me lo pensé. Corrí y me tiré al agua”, cuenta Ignacio, un vecino. “Hicimos lo que teniamos que hacer”, contaba otro. Antonio, aunque no sabía nadar, corrió a la orilla a ayudar a arrastrar a tierra a los supervivientes. Todos lamentan no haber podido hacer lo suficiente, sentir la impotencia de oír gritos, llegar y no oír nada porque seguramente estaban ya muertos.
Denuncian con profunda indignación el retraso de las autoridades en reaccionar. La primera media hora estuvieron solos, luego llegaron de la Asociación de Voluntarios en Emergencias y Rescate de Lanzarote, socorristas de Emerlan y agradecieron que un guardia civil se tirase al agua por su cuenta. Personas que no sólo no sintieron que no podían mirar a otro lado, decidieron reaccionar salvando vidas incluso arriesgando la propia.
Gracias al coraje de estos vecinos han podido vivir 28 personas inmigrantes. Al menos 8 fallecieron. Pero podrían haber sido más si estos vecinos no hubiesen decidido lanzarse al mar.
Ejemplo de coraje y demostración de quiénes pueden pensar mejor el valor de la vida humana, dando sentido a lo que es rescatar, dejando en evidencia a instituciones estatales.