“Son nuestros vecinos. ¡Dejadles ir!”

El jueves 13 de mayo en Glasgow, el día de Eid, día festivo que celebra el final del Ramadan, la policía ha desplegado sus fuerzas en una redada sorpresa para detener a personas sin papeles. Ante esta situación, centenares de personas se han reunido para impedir que se llevaran detenidos a dos hombres de origen indio. Han sido ocho horas de protestas, desde las 9 de la mañana hasta las 17.00 de la tarde.
La protesta ha sido rápidamente organizada y difundida por la asociación No Evictions Network, fundada en 2018 en apoyo a las personas inmigrantes que buscan asilo. En su comunicado (https://twitter.com/no_evictions/status/1393266917138472960/photo/1) cuentan cómo les ha emocionado la solidaridad de la gente que ha resistido la presión y las agresiones policiales sin responder de forma violenta. Han distribuido comida y bebida, han abierto sus casas para que la gente pudiera descansar y han gritado sin parar “Son nuestros vecinos. ¡Dejadles ir!” Uno de los miembros de la asociación, que se puso debajo de las ruedas de la furgoneta, ha respondido en una entrevista a The Guardian: “Queremos que el mundo entienda que es la gente de la calle la que ha obtenido la victoria, no los políticos”. Según la misma publicación, la comunidad ha respondido también por las muertes que se han producido en el último año debido a la cruel política de realojos en hoteles saturados durante la pandemia, que han producido varias muertes sin relación con la Covid mientras empresas privadas como Mears Group se lucran a su costa (https://www.asylumlandlords.co.uk/).
Las sonrisas y las lágrimas de los dos hombres mientras salían del furgón, y de las personas que aplaudían fuera, son la expresión concreta del bien que supone acoger y ser acogidos. Para todas, para todos, sin condiciones.