Bicing: Dignidad y solidaridad, valores de una huelga victoriosa.

El 14 de noviembre daba inicio en Barcelona una huelga indefinida por parte de los trabajadores y trabajadoras de Bicing, un servicio municipal de alquiler de bicicletas, que supone un recurso importante del transporte metropolitano y que no ha dejado de crecer hasta llegar a casi 150.000 abonados a día de hoy. Este dato choca frontalmente con las situación de una plantilla de 155 trabajadores y trabajadoras que han visto cómo su salario se mantenía a niveles de gran precariedad,debido a la lógica de acumulación patronal por parte de la empresa Pedalem Barcelona, pero también a una licitación a 10 años por parte del Ayuntamiento de Barcelona, que preveía una cantidad fija para los salarios, condenando así a la plantilla a sueldos miserables teniendo en cuenta además el encarecimiento de la vida. Todo esto ha llevado a plantear una lucha con un fuerte impacto mediático, debido a la publicidad que da a Barcelona, como ciudad comprometida, verde y ecológica, este tipo de servicios, poniendo de relieve la gran hipocresía de cara a cómo se trata concretamente a las personas que lo hacen posible.

Lo más interesante y llamativo de esta huelga, convocada por un comité formado por 7 delegados de CGT y 2 de CCOO, ha sido el llamamiento a la solidaridad -que se ha visto plasmada en la participación de un 95% de los trabajadores y trabajadoras, un 100% entre mecánicos, personal de almacén y conductores- y a la dignidad: “ salarios y condiciones sociales dignas y buen servicio a la ciudadanía”. El llamamiento a apoyar este lucha, tanto dentro, como fuera de la empresa, mediante la participación a las movilizaciones y a la contribución a la caja de resistencia creada a tres días de su inicio, sumado al caos provocado en el servicio debido a la huelga, son algunos de los motivos del éxito que ha concluido con un acuerdo con la empresa ocho días después y que supondrá una mejora sustancial de las condiciones laborales y salariales en los próximos cinco años y en la cual se incluye el pago íntegro de los días que los trabajadores han estado en huelga.

Es este un ejemplo positivo de solidaridad y dignidad que hemos apoyado participando en las concentraciones desde la sección sindical de CGT de AVIS de la cual forman parte algunos de nuestros compañeros y en las que hemos podido sentir cómo se pueden afirmar algunos valores humanos entre trabajadores/as, muchos/as de ellos/as inmigrantes, en una lucha que los une, precisamente por esos valores que expresa.