Canarias se defiende frente al turismo. El derecho a una vivienda digna

En los últimos años estamos viviendo un creciente descontento en relación a la vivienda. Por este motivo, se están desarrollando diferentes movilizaciones y manifestaciones en distintas ciudades de este país. La gente se une para luchar contra especulaciones, atropellos e injusticias en torno a este tema. La vivienda es una cuestión básica y elemental para todo el mundo pero actualmente parece un objeto de extra-lujo. Pongamos un ejemplo: las Islas Canarias. Son el tercer destino turístico de España, los sueldos son los segundos más bajos del país, tiene la tercera tasa de paro más alta, la segunda en riesgo de pobreza y es la cuarta comunidad con el precio más alto de alquiler por metro cuadrado. Todo ello ha llevado a miles de personas en las siete islas del archipiélago a manifestarse para protestar por no poder vivir en las ciudades y pueblos insulares debido a los precios por las nubes de alquileres y compra de casas. Las razones son múltiples y complejas, pero todo tiende a “favorecer” (véase “enriquecerse con”) el turismo salvaje: la llamada vivienda vacacional se está comiendo las viviendas de los residentes. Estas denuncias las estamos viviendo en las Baleares, Barcelona, Madrid, Valencia… Todo esto es un añadido a la difícil situación en la que se está convirtiendo vivir en las ciudades por varios motivos, desde la poca pensada relación con la naturaleza en general, los cambios climáticos y la masificación constante. Desde luego una cosa está clara, ninguna institución opresiva va a saber garantizar la mejora habitacional, porque también se lucran con ello. Al mismo tiempo, en este país existen miles de asociaciones de vecinos, gracias a los cuales se ha podido mejorar algunas condiciones de vida en muchos barrios de nuestras ciudades. Es importante continuar luchando por este derecho y, además, es una necesidad urgente y una posibilidad la de reflexionar sobre la convivencia en los espacios que habitamos, seguramente según las necesidades, las preferencias o las exigencias de las personas que los comparten.*