Frente a la complicidad de la política internacional, la sociedad civil está tratando de actuar de manera directa. El 4 de septiembre una coalición de activistas de todo el mundo, reunida bajo el nombre de “Global Sumud Flotilla”, zarpará de algunos puertos del Mediterráneo, también italianos, con una misión precisa: romper el asedio naval impuesto por Israel y llevar ayudas vitales a la población exhausta por la guerra y por el hambre en la Franja de Gaza. Esta flotilla no es sólo una carga de comida sino que es una iniciativa de solidaridad y un acto simbólico al lado de la población de Gaza. A bordo de la flota irán personas comunes, médicos, abogados, periodistas y activistas, unidos en su determinación de desafiar las restricciones israelíes y a dar testimonio a la población de Gaza de la solidaridad humana. Su partida representa la esperanza de que la solidaridad entre las personas comunes pueda marcar la diferencia en un conflicto que deja al descubierto las profundas complicidades internacionales con Israel y su guerra genocida, empezando por las del gobierno Meloni.
La ruta hacia Gaza puede ser un faro de esperanza para la población palestina.
Fabio Beltrame
27 de agosto
texto extraído de lacomuneonline (Italia)
