No a la guerra de Trump y Netanyahu en Oriente Medio.


La guerra de Trump y Netanyahu contra Irán, iniciada el pasado 28 de febrero, se ha extendido a Oriente Medio. No sabemos cuanto tiempo durará, ni cuales serán sus resultados inmediatos. Bajo el impulso del gobierno israelí, la casa Blanca parece haberse implicado en una agresión militar que no ha tenido la brevedad deseada. Sí sabemos que esta guerra, además de sus víctimas directas, entraña peligros de ulterior extensión y tiene consecuencias globales, como en el caso del aprovisionamiento energético.

Estamos delante de una nueva muestra del sanguinario derrumbe de Occidente. Para el gobierno de Netanyahu este nuevo conflicto, después del genocidio en Gaza, representa una ocasión para, además de mantenerse en el poder, alimentar el proyecto del Gran Israel, es decir de la extensión del Estado sionista en territorios árabes como Palestina, Líbano y Siria. Para esto no duda en arrastrar la región a una espiral de muerte y destrucción, gozando lamentablemente del apoyo de la gran mayoría de la población israelí.

Para Trump esta aventura bélica es una demostración de su poder destructivo, empleado con objetivos poco claros y que van cambiando según las circunstancias y los reveses que va sufriendo.

Para los pueblos de Irán esta guerra es una nueva desgracia, que no traerá la tan deseada libertad. Nunca ha sido este el objetivo de Trump y Netanyahu sino solamente una mentira y una coartada para justificar su agresión militar, llamando a la gente de Irán a inmolarse para sus sucios intereses. Para las mujeres y los hombres de Irán esta guerra está suponiendo más muerte y destrucción, además de la feroz represión del régimen sanguinario de los ayatolás.

Por todas estas razones, manifestamos nuestro rechazo a la guerra de Netanyahu y Trump en Oriente Medio y expresamos nuestra solidaridad con los pueblos de Irán contra la dictadura teocrática de Teherán. Denunciamos el expansionismo del Estado de Israel en Líbano y Siria, mientras impone condiciones de vida terribles en Gaza y aumenta el acoso de la población y la ocupación del territorio en Cisjordania. Reiteramos nuestra solidaridad con el pueblo palestino y los opositores judíos contra Netanyahu y contra Hamás.

13 de marzo de 2026