Ceuta. Las esperanzas humanas.Las maniobras de los Estados.

La noche del jueves 30 de julio miles de personas, la mayoría eran jóvenes, procedentes de Marruecos, entraron en Ceuta, territorio español en África, a través del mar. Al final han sido cerca de 50.000, de los cuales 67 han perdido la vida en el intento hasta ahora. En la base de este intento están las esperanzas de mejorar la vida. Esperanzas humanas con las que nos solidarizamos contra toda legislación racista y las muertes que causan las fronteras. Esperanzas que se han visto frustradas con el regreso forzado por el ejército español.
Esperanzas que son, también, materia de maniobras por parte de los Estados, empezando por el régimen de Marruecos que ha abierto las fronteras con el objetivo de provocar una crisis que afectase al gobierno español. No es casual que la administración de EE.UU. y el gobierno de Israel, aliados del régimen de Mohammed VI, se hayan manifestado de inmediato contra el gobierno Sánchez. El primero, secundado por el PP y Vox, ha atacado la reciente regularización del gobierno español, presentándola como ejemplo de los peligros que podría correr EE.UU. si Trump perdiera el poder. A la ofensiva se han sumado el gobierno italiano de Giorgia Meloni y otros países de la Unión Europea. Parece una alianza para hacer pagar a Pedro Sánchez
su oposición a Trump, su denuncia del genocidio de Gaza y su oposición a las orientaciones racistas de la UE.
En el derrumbe occidental, la lógica bélica lleva a emplear también la inmigración como arma de combate.
Sin embargo, las esperanzas humanas de una vida mejor son más fuertes que las maniobras y las represiones estatales. Por esto, estas esperanzas, que son también las nuestras, deben ser reconocidas, defendidas y cultivadas.

1 de agosto 2026